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Cerebro de embarazada

(Ten post po polsku tutaj).

Cuando estaba embarazada me regalaron un libro sobre el embarazo en el que descubrí la expresión “cerebro de embarazada”. Según este libro, era un fenómeno que afectaba a la mujer no solo durante el embarazo, a pesar de lo que dice la propia expresión, sino hasta más o menos los 4 años del bebé/niño. ¿En qué consiste? En que la madre está más olvidadiza, despistada, le puede costar seguir las conversaciones… ¿Por qué sucede esto? Muy fácil, porque constantemente en su mente está el embarazo/el bebé/el niño; por mucho que esté pensando en otra cosa, haciendo otra cosa, hablando de otra cosa, ese otro pensamiento está presente constantemente y como estar atendiendo a dos cosas al mismo tiempo no es fácil, una de ellas siempre va a recibir menos atención por parte del cerebro y lo más probable es que esa cosa sea la segunda (no el embarazo ni el bebé). A mí me convenció esta explicación, entre otras cosas porque me pareció bastante lógica y, por qué negarlo, porque a mí me empezaron a pasar cosas que casi mejor era justificarlas con el “cerebro de embarazada”…

A continuación, os presento solo algunos ejemplos, no todos míos, pero que narraré primera persona para no tener que delatar a la “culpable”:

1. ¿Cuarto o quinto?
Durante dos meses vivimos en un cuarto piso, con ascensor, es decir, que durante unos 60 días constantemente tenía que pulsar el número 4 para ir a mi piso. Después de esos dos meses nos mudamos a un quinto piso y evidentemente algún día tenía que pasar que me confundiera y pulsara el número 4 sin querer (hasta aquí, todo normal, le podía haber pasado a cualquiera). Para colmo, el ascensor era más lento que el caballo del malo y nada más pulsar el 4 me di cuenta de que me había confundido, pulsé el 5 y pensé “jobar, ahora a esperar a que se abra en el cuarto, a que se cierre, a que arranque, suba al quinto y por fin se abran las puertas…” Total, que se abrió en el cuarto, salí y el ascensor subió al quinto… Es decir, que al tiempo de espera mencionado anteriormente tuve que sumarle que volviera a bajar al cuarto y volver a darle (subir andando no era una opción porque iba con el carro).

2. Dónde están las llaves matarilerilerile donde están las llaves matarilerilerón chimpón.
En Alemania y en Polonia los parques destinados para bebés o niños pequeños (hasta 3 o 4 años) suelen estar cerrados con una valla, con un portalito para entrar. Personalmente me parece muy práctico, para evitar atropellos por parte de los niños grandes, que juegan corriendo y evidentemente no se fijan si hay un bebé por el camino, como pasaba en España, donde tenía que estar de guardaespaldas de mi hijo constantemente. También está bien para evitar que tu bebé se vaya hacia la carretera, si está cerca del parque (bueno, luego aprende a abrir el portal y esto ya no cuenta, pero algo de tiempo siempre ganas). Total, que llego un día y saco las llaves de mi casa del bolso para abrir el portal (???)

3. Y tú, ¿cuántas bragas te pones normalmente?
Me estoy vistiendo, me pongo las bragas, me pongo el pantalón, voy a coger los calcetines en el cajón de la ropa interior… Cuando mi cerebro de repente vuelve a funcionar me doy cuenta de que me estoy poniendo otra vez unas bragas… ¡por encima del pantalón! Es lo que pasa cuando tienes cerebro de embarazada y los calcetines en el mismo cajón que las bragas.

4. ¿Por qué no se aguanta esta crema?
Después de cambiarle el pañal a Antek y ponerle un poco de crema en el culete, intento apoyarla otra vez en el cambiador, pero no hay manera, no quiere sostenerse. Cuando por fin levanto la vista y veo lo que estoy haciendo, me encuentro con esto:

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¿Y vosotras, también tenéis cerebro de embarazada? ¿Alguna experiencia graciosa que os apetezca compartir? (Molaría mucho que compartierais alguna en los comentarios, que mola mucho tener comentarios).

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2 comentarios sobre “Cerebro de embarazada

  1. Uf, ¡menos mal!
    Me has recordado una anécdota que tengo, a lo mejor puedo contarla en una entrada, jeje. Le pasó eso a una persona que fue a sacar dinero justo antes que yo, cuando se dio cuenta dio vuelta y al verme a mí en el cajero pensó que se lo había cogido yo, y eran 600 o 800 euros o algo así…
    ¡Gracias por comentar!

    Me gusta

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