Así lo pasamos·¡Mecachis Mama!·Trucos de madre

Así lo pasamos (martes de noviembre) – Cambios en el horario de sueño

collages-6

El martes el día tampoco empezó con buen pie para mí, porque Antek se despertó a las seis a pesar de que el día anterior nos había costado casi dos horas que se durmiera y, por lo tanto, había ido a dormir casi dos horas más tarde de lo que debería… Esto, sumado a las hormonas de las que ya os hablé en el post del domingo, al cansancio, a que cada día se hace de noche antes (ya se pone el sol antes de las cinco), a que ya ha llegado el frío (máximas de 4 grados)… me tiene todavía un poco descolocada. Todavía no soy la madre que era y que me gusta ser. Sigo estando algo nerviosa e irascible, se me acaba la paciencia antes de lo normal, tengo reacciones bruscas de las que no estoy orgullosa (siempre pido perdón después y le explico lo que me ha pasado, en un intento de que poco a poco vaya aprendiendo a reconocer las emociones). Supongo que necesito un descanso, que el problema de todo esto es estar tan solos, no tener tribu, no tener en quien relegar un rato para descansar y reponer las pilas…

Mientras Tata no se levantaba estuvimos leyendo cuentos. Cuando se levantó, yo me acosté un ratito mientras no se iba a trabajar, con tal suerte que logré dormirme. Esto, por suerte, me hizo recuperar fuerzas y a partir de aquí ya me sentí mejor, aunque seguía sintiéndome mal a nivel psicológico, la maldita culpabilidad, el maldito sentimiento de saber que estos días no soy la madre que quiero ser. Pero yo no soy superwoman, no soy perfecta, estoy casi sola sin ayuda y esto es lo que hay 😦

Lo más curioso es que yo tenga este estado en una época en la que él se porta tan bien y casi no tiene rabietas. Intuyo que estoy así debido al cansancio, al agotamiento, a no tener últimamente momentos para mí sola, a la maldita falta de luz provocada por el cambio de hora, el descontrol horario provocado también por el mismo… Menos mal que Antek es un sol y está tan tranquilo que incluso se entretiene solo, incluso con juegos que yo no entiendo pero admiro.

mde

Ayer, después de estar jugando en casa, lo convencí para salir e ir a la tienda con la excusa de ir a comprar una planta para el balcón (últimamente tengo que convencerlo para salir de casa porque no quiere vestirse). Al final la que compramos, sin embargo, se va a quedar dentro de casa porque en el balcón hace demasiado frío. Hemos cogido una planta de albahaca, ¡huele que dan ganas de comérsela! 😉 Añadiremos a nuestra rutina diaria regarla 🙂

Después de ir a la tienda paseamos y se quedó dormido en el carro. Se quedó dormido antes de las 11. En el fondo era mi intención que así pasara porque quería hacer “un experimento”. Después de ver ya en numerosas ocasiones que la hora a la que lo acostamos no tiene en absoluto relación con la hora a la que se levanta (este mismo día era un ejemplo: a pesar de haberse dormido casi dos horas más tarde de lo que queríamos se había levantado antes, a las 6). Así que, después de leer este post  del autor del libro El cerebro del niño explicado a los padres sobre la hora a la que deberían acostarse los niños y descubrir que Antek se acostaba bastante más tarde de lo que decía, decidí empezar a experimentar a acostarlo antes a ver qué pasaba.

Empezamos acostándolo media hora antes y por la mañana se despertó a la hora de siempre.Volvimos a probar, media hora antes, y pasó lo mismo, se despertó a la hora de siempre y además, dormirlo no costó nada. Empecé a sospechar que quizá cuando cedíamos a sus deseos de no dormir, pensando que era por falta de sueño o cansancio, lo que estábamos provocando probablemente era que se pasara de rosca, de manera que cuando por fin creíamos que ya era hora, estaba tan pasado de rosca que no había manera. Esto nos pasó el lunes. Ayer estaba decidida a que esto no se repitiese y, aprovechando que estaba cansado porque había dormido pocas horas por la noche, dejé que durmiera antes la siesta, con la esperanza de dormirlo otra media hora antes de lo normal por la noche (probablemente ya la definitiva y el horario que espero que quede).

(Siesta – comida)

Después de comer estuvimos jugando un rato en casa con su pizarra portátil (a ver si hago un día un post para enseñárosla, porque nos está dando mucho juego; mientras ponía el enlace de afiliada -si lo compráis por este enlace os cuesta lo mismo y yo me llevo una pequeña comisión- acabo de ver que está super rebajada ahora mismo, lo comento por si alguien quiere aprovechar la ocasión), luego hablamos con os Avós por Skype un ratito y finalmente nos vestimos para salir a pisar charcos.

Fuimos al parque en el que hay más posibilidades de que encontremos charcos y encontramos uno en un sitio donde todavía no lo había encontrado desde que tenemos nuestro equipo de pisar charcos: ¡debajo del columpio! ¡Con barro incluido! Le encantó 🙂

bst

Luego se quiso columpiar un rato y más tarde fuimos a una pista a la que ahora vamos siempre que vamos a esa parque, para jugar con la pelota y para pisar los charcos que se forman en ella. Tiene gracia que para nosotros tiene mucho más atractivo ahora con los charcos, ahora que a nadie le interesa. Allá donde otros ven una pista estropeada con los charcos de la lluvia nosotros hemos encontrado una oportunidad de juntar pelota y charcos en un mismo lugar 😉

dav

Después de un rato pisando los charcos y jugando con la pelota, Antek me dijo que quería ir a casa porque tenía frío. Yo me quedé muy sorprendida y le dije que claro, que recogíamos la pelota y marchábamos. Ha sido la primera vez que mi hijo me ha dicho que tenía frío.

De camino debí mencionar que entonces no íbamos a esperar por la tienda móvil (una tienda en un camión que para los martes antes de las cinco de la tarde, con productos polacos) pero cuando Antek oyó las palabras “tienda móvil” se le olvidó que tenía frío y empezó a decir una y otra vez que íbamos a la tienda y empezaba a recitar una lista de cosas que quería comprar en ella (de la cual creo que la mayoría de las palabras eran inventadas, últimamente inventa muchas palabras, creo que lo hace para poder hablar tanto como yo cuando las palabras que conoce ya se le han acabado, jajaja). Así que para hacer tiempo sin pasar frío entramos en una tienda que hay cerca y compramos (con mucha calma y tranquilidad) un par de cosas. Cuando terminamos, salimos y antes de llegar al sitio donde se para la tienda móvil ya la vimos llegar (Antek la divisó antes que yo!)

Compramos lo que teníamos que comprar y volvimos a casa.

En casa nos preparamos un hummus de guisantes siguiendo la receta (más o menos) de Blw Recetas 🙂 Antek comió un poco con una cuchara, pero en seguida perdió el interés y se puso a hacer otra cosa, ahora mismo no recuerdo el qué. Yo me hice un montadito con el hummus y un poco de rúcula 🙂 (Debo decir que ayer por la mañana sí comió y un montón, jeje. ¡Al final sí que le gustó!)

Mientras estábamos con el hummus llegó Tata y estuvo con él hasta la hora de dormir, que este día decidí hacérsela sobre las 7 (a esa hora empezó el proceso de poner el pijama, bailar la canción, etc. y se quedó dormido a las 7:30). Como os decía antes, formaba parte de nuestro “experimento” de ver qué pasaba si lo acostábamos antes. Lo que pasó fue que nosotros tuvimos varias horas para nosotros por la noche, una auténtica maravilla, y por la mañana al día siguiente no solo no se levantó antes de lo normal, sino que se levantó a las 6:30, una hora normal para él y media hora más tarde que el día que se acostó tarde. Conclusión: los días que esté cansado no vamos a esperar para dormirlo “para que no se despierte antes al día siguiente” porque con Antek ya tenemos más que demostrado que la hora a la que se acuesta no tiene ninguna relación con la hora a la que se levanta.

Anuncios

2 comentarios sobre “Así lo pasamos (martes de noviembre) – Cambios en el horario de sueño

  1. Buuf dormir mal es lo peor del mundo a parte que puede cuaar migrañas y otras cosas, lo dice la experta en malas noches xD, te sientesncon la moral por los suelos y poco paciente por eso cuando pillo un hueco y consigo dormir aprovecho porque sino me cuesta evitar los gritos cosa que odio. Y no pasa nada que se los quede alguien porque luego estás descansada y los dos disfrutaréis más juntos.

    Muchos besos!!

    Me gusta

    1. Sí, aunque la verdad es que es curioso como ahora, que en realidad dormimos más en comparación con los primeros meses de vida de un bebé, parece que lo llevas mucho peor… Ayer al final me fui al gimnasio y desconecté bastante y volví como nueva a casa y sin un dolor de cabeza con el que ya llevaba un día y no había pastillas que lo calmaran… El problema es que aquí no tenemos a quién dejárselo, estamos solos, lo único que podemos hacer es dejárselo el uno al otro y salir por separado. Cuando visitemos a los abuelos ya tenemos idea de ir al cine juntos por fin, después de más de dos años 😉 Muchos besos y gracias por pasarte!!

      Me gusta

Dime qué piensas, me encantará leerte :)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s