Cuando_no_tenía_blog·Reflexiones

Cuando no tenía blog: La felicidad de las pequeñas cosas

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Hace casi un año empecé una sección en la que quería poner textos que había escrito cuando no tenía blog. Solo llegué a publicar un post en esa sección, pero hace poco me acordé de otro de esos textos que escribí hace varios años y me entraron ganas de publicarlo también. Me gustaría ser fiel al original, así que una vez más, no lo voy a cambiar, incluso si hay cosas que a día de hoy no me gusten tanto o que modificaría. Espero que te guste tal y como lo escribí en su momento.

¿Cuándo lo escribí? Cuando tenía 20 años, estaba en Polonia por primera vez, de Erasmus. Recuerdo que estaba sentada en mi escritorio, delante de mí la ventana y por ella podía ver la nieve: nieve sobre la hierba que no se veía, nieve sobre los árboles, sobre los bancos, sobre los coches… Cogí una libreta y un boli y puse en papel lo que sentía y lo que pasó en aquel momento por mi cabeza. El texto original lo escribí en gallego, que es mi lengua materna. Si entiendes el gallego y lo prefieres, lo dejo al final de este post, puedes leer la versión original directamente.

Hoy es San Valentín. Algunos pasamos pasan un poco de esta fiesta, otros se la curran un montón. Algunos compran regalos, otros crean experiencias y recuerdos. Yo soy una persona muy simple a la que hacer feliz es tan fácil que a veces resulta difícil, porque la gente está acostumbrada a pensar en grandes cosas, en centrar esa felicidad en conseguir aquello que en realidad no es necesario. A veces nos centramos en comprar un regalo, en hacer esto o lo otro, cuando bastaría con un beso, una sonrisa, una frase adecuada, una mirada que diga “te quiero” sin necesidad de una sola palabra. Menos palabras y más gestos. Menos regalos y más experiencias. Yo soy feliz con las pequeñas cosas, ¿y tú?

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La felicidad de las pequeñas cosas

Sí, es increíble. A veces piensas: ¿amas los lugares o a las personas que encuentras en ellos? Quién sabe. Yo no sé qué es lo que hay aquí que me atrae tanto. Sí, las personas influyen, pero cuando miro el paisaje por la ventana, sonrío, y no es por las personas que veo, sino por cada pedazo de cosa que mi vista encuentra por el camino. La nieve, el paisaje todo blanco, nieve en los árboles, nieve en las ramas, nieve en los coches, nieve en los arbustos, nieve en los tejados, nieve en los bancos, nieve en todas partes. Y el cielo azul, que va cambiando poco a poco hasta que alcanza un color más y más  oscuro, dejando parte a la noche a pesar de que aún es pronto, a pesar de que no es hora de dormir, pero quizá sí de meterse en casa, en el calor. Y verlo todo desde aquí. Ver a esos dos niños pequeños, encima del trineo, llevados por su padre, sonriendo, disfrutando, llenos de alegría. Igual que nosotros cuando salimos a la calle y nos vemos entre la nieve y hacemos bolas de nieve, batallas y muñecos. ¿Son ellos como nosotros? ¿O somos nosotros como ellos, como niños pequeños? Quizá nadie tenga por qué ser como nadie. Simplemente es ser feliz con algo tan simple. A veces, las cosas más simples son las que más feliz te pueden hacer. Una bola de nieve. Una sonrisa. Una palabra. Un beso. Un abrazo. Un dibujo. Un cariño. Una mirada. Un mimo. Un té caliente. El olor del incienso. Una vela. Una foto. Una canción. El canto de un pájaro al amanecer. Un rayo de sol. Una nube con una forma graciosa. Una flor. La brisa en el verano. Una chimenea en el invierno. Una carta. Una estrella fugaz. La luna llena. Agua fresca. Un relato a la luz de una hoguera. Un concierto privado en una casa hippy. Unos pantalones con flores. Unos calcetines de colores. Un perro. Un peluche. Un sueño. Un paseo. Un recuerdo. Un amigo. Un amor. Una mariquita. Sentir la arena resbalando entre los dedos. Una noche estrellada. Una lluvia de estrellas. Una acampada. Un baño en una playa por la noche. Un baño en una playa lloviendo. Un baño en una playa desnuda. Una luz en la oscuridad. Una mano en la oscuridad. Un poema. Un masaje. Un pensamiento.

La vida.

(Versión en gallego)

A felicidade das pequenas cousas

Si, é incrible. Ás veces pensas, ¿amas ós lugares ou ás persoas que atopas neles? Quén sabe. Eu non sei que é o que hai aquí que me atraia tanto. Si, as persoas inflúen, pero cando miro a paisaxe pola xanela e sorrío non é polas persoas que vexo, senón por cada anaco de cousa que a miña vista atopa polo camiño. A neve, a paisaxe toda branca, neve nas árbores, neve nas pólas, neve nos coches, neve nos arbustos, neve nos tellados, neve nos bancos, neve en todas partes. E o ceo azul, tornando pouco a pouco nunha cor máis e máis escura, deixando parte á noite a pesar de que aínda é cedo, a pesar de que non son horas de durmir, pero quizais de meterse na casa, na calor. E velo todo desde aquí. Ver ese dous meniños pequenos, enriba do trineo, levados polo seu pai, sorrindo, gozando, cheos de ledicia. Igual que nós cando saímos á rúa e nos vemos entre a neve e facemos bolas de neve, batallas e bonecos. ¿Son eles coma nós? ¿Ou somos nós coma eles, coma meniños pequenos? Quizais ninguén teña por qué ser coma ninguén. Simplemente é ser feliz con algo tan simple. Ás veces, as cousas máis simples son as que máis feliz che poden facer. Unha bola de neve. Un sorriso. Unha palabra. Un bico. Unha aperta. Un debuxo. Un agarimo. Unha mirada. Un mimo. Un té quente. O recendo do incenso. Unha vela. Unha foto. Unha canción. O asubío dun paxaro ó amencer. Un raio de sol. Unha nube cunha forma graciosa. Unha flor. A brisa no verán. Unha cheminea no inverno. Unha carta. Unha estrela fugaz. A lúa chea. Auga fresca. Un relato á luz dunha fogueira. Un concerto privado nunha casa hippy. Uns pantalóns con flores. Uns calcetíns de cores. Un can. Un peluche. Un soño. Un paseo. Unha lembranza. Un amigo. Un amor. Unha xoaniña. Sentir a area esvarando entre os dedos. Unha noite estrelada. Unha choiva de estrelas. Unha acampada. Un baño na praia pola noite. Un baño na praia chovendo. Un baño na praia espida. Unha luz na escuridade. Unha man na escuridade. Un poema. Unha masaxe. Un pensamento.

A vida.

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2 comentarios sobre “Cuando no tenía blog: La felicidad de las pequeñas cosas

Dime qué piensas, me encantará leerte :)

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