Reflexiones

Soy mujer, soy cíclica

soy mujer ciclica

Últimamente ando dándole muchas vueltas al ciclo menstrual, a esa naturaleza que nos hace tan diferentes de los hombres y a lo mucho que esta se esconde, o se disimula…

Estos pensamientos han surgido sobre todo a raíz de que en los últimos meses he tenido momentos en los que he sentido mucha ansiedad, mal humor, o tristeza; me he enfadado, me he sentido furiosa, me han sacado de quicio cosas que normalmente no me sacan, he tenido ganas de gritar o de aporrear almohadas, he llorado… Y tras los tres últimos meses concretamente me he dado cuenta de una cosa: estos momentos siempre tienen lugar en el mismo punto de mi ciclo, siempre hay la misma distancia entre ese momento y la regla (sí, es poco antes de que me baje). Cuando me baja suelo sentir alivio, pienso “uf, no me estaba volviendo loca, solo eran las hormonas…” Luego, el resto del mes, tengo la paciencia de un santo, me río con esas cosas que en esos momentos me enfadaban o me sacaban de quicio, los días fluyen y la maternidad no parece tan difícil como en esa otra semana terrible…

Estos pensamientos me han llevado a querer indagar más sobre el tema del ciclo menstrual, sobre el hecho de que las mujeres seamos cíclicas, y me he comprado el libro Luna Roja, recomendado por varias mamás que conozco. Apenas he empezado a leerlo, un par de páginas, así que este post no es una reseña sobre el libro ni mucho menos. Lo he comprado porque me dijeron que me podría ayudar a entender mejor mi ciclo, y porque si lo entiendo mejor y entiendo mejor el tipo de persona que soy, o el tipo de carácter que tengo, o las habilidades en las que soy mejor en cada fase del ciclo menstrual, probablemente pueda sacarles mejor partido y llevar la vida mejor que intentando vivir cada semana de cada mes como si no fuera mujer, como si no fuera cíclica, como si no tuviera un ciclo que hace que cambie de alguna manera…

luna roja

Esto me ha hecho reflexionar sobra la enorme ignorancia que tenemos las mujeres de nuestro cuerpo, del ciclo, en lo que se refiere a las hormonas, a las emociones… Vivimos en un mundo de hombres en el que, encima, intentamos ser como ellos. Intentamos fingir que no tenemos un ciclo, que somos todo el mes las mismas. Reprimimos nuestros sentimientos en esas semanas en las que nos apetece gritar o llorar, fingimos que todo va bien. Lo que sea con tal de que no se note que somos mujeres…

A veces tengo la impresión de que cuando buscamos la igualdad, nos hemos pasado un poco de la raya… Hemos pasado de buscar igualdad de derechos a perseguir igualdad biológica o algo así… No somos hombres, no tenemos pene… ¿Por qué a veces parece que esto nos molesta? Podemos crear vida en nuestro interior, podemos llevarla dentro durante meses, podemos ayudarla a salir y luego alimentarla de nuestro propio cuerpo… A mí, personalmente, me parece impresionante. ¿Por qué queremos ser como los hombres incluso en esto? Trabajamos embarazadas hasta que de verdad ya no podemos más (yo la primera, hasta dos o tres semanas antes del parto), a veces intentamos volver pronto al trabajo para no convertirnos en esclavas de nuestros hijos (¿mejor ser esclavas de nuestros trabajos?)…

¿Por qué queremos parecernos a los hombres en todo, incluso en aquello que nos hace tan especiales, tan genuinas? Y sí, el ciclo menstrual es otra cosa más. Es algo que nos hace diferentes, cada semana es diferente. Ningún hombre puede entenderlo, para él todas las semanas del mes son iguales. ¿Alguien menciona esto en las clases de biología y cuerpo humano en los colegios? Parece que se nos enseñan estas materias teniendo en cuenta solo al hombre (excepto para algunos detalles relacionados con los órganos genitales y con el embarazo y el parto). Pero bueno, tampoco sé por qué me sorprende, ya que las emociones no es algo que se suela tratar en ningún ámbito, y este tema está más cerca para muchos del emocional que del biológico… Será por eso que se ignora. No lo sé…

timer

He hecho una búsqueda de imágenes de la palabra “menstruación” y han salido pastillas, mujeres retorciéndose de dolor… Esa es la imagen que le damos a algo por lo que pasamos cada mes. Cada mes nos avergonzamos, escondemos la compresa o el tampón cuando vamos al baño a cambiarnos, nos excusamos de nuestro dolor de ovarios sin mencionarlo y si estamos de mal humor o hipersensibles tampoco reconocemos que es porque estamos en ese momento hormonal del mes… Lo ocultamos, como si no existiera,  os averguenza… Pero es que eso es parte de lo que es ser mujer. ¿Por qué lo ocultamos? ¿Por qué queremos parecernos tanto a los hombres que rechazamos lo que nos hace únicas?

A lo mejor me equivoco, pero a veces me parece que nunca vamos a alcanzar la igualdad de derechos porque estamos luchando vestidas de hombres… No se trata de convertirnos en hombres, se trata de defender nuestra naturaleza, y los derechos que como mujeres deberíamos tener y no tenemos, y entre ellos están el hecho de que se reconozca que somos cíclicas, que durante el embarazo conviene tener al menos unos meses de descanso (sin que tengamos que sentirnos peor al hacerlo si estamos teniendo un embarazo estupendo sin dolencias), que la baja de maternidad debería durar muchísimo más de 4 meses… En fin, la lista es larga… Y no se trata de caprichos, sino de derechos que deberían ser fundamentales para respetar nuestra naturaleza, aquello que nos pide el cuerpo, como mamíferos, como especie animal que somos… A veces tengo la impresión de que cuánto más “civilizados” nos creemos, más perdemos el norte y más nos alejamos de lo que de verdad somos…

Ya sé que hay muchas mujeres que no notan estos cambios. Yo hasta hace poco tampoco los notaba como ahora, he empezado a notarlos especialmente en los últimos meses de maternidad (quizá porque la maternidad se está haciendo mucho más difícil desde que Antek tiene 3 años) y con más fuerza si cabe tras la pérdida gestacional (quizá haya algo de emociones que se han quedado por ahí atascadas en algún rincón, no lo sé). Pero bueno, los notemos o no, creo que es una realidad, somos cíclicas, y creo que si tenemos en cuenta que es algo con lo que vamos a vivir una buena parte de nuestra vida, quizá deberíamos aceptarlo, incluso abrazarlo, informarnos e intentar sacarle el mayor partido posible, ¿no crees?

Yo estoy en ese camino, ya te diré cómo me va 😉

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2 comentarios sobre “Soy mujer, soy cíclica

  1. Qué verdades dices.

    La semana pasada con mi peque que llevaba unos días comiendo fatal, me sentía hundida, deprimida y mala madre… luego me di cuenta que estaba pre-regla y menudo alivio, todo pasa y hoy lo veo diferente.

    Ya había oído hablar de ese libro, tengo pendiente buscarlo y leerlo.

    Y eso que dices que lo llevas peor desde los 3 años, no me anima nada, el mío tiene 2,5…yo pensaba que iba a mejor.

    Ánimo con todo y gracias.

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    1. Lo siento, pero no va a mejor… Cada vez es más intenso, al menos en nuestro caso, porque sus emociones son también más intensas y no sabe gestionarlas todavía… E imagino que todavía le faltara mucho para aprender…

      El libro me está gustando. Por ahora estoy haciendo un diario de una forma que aconseja y en solo tres días de escribirlo ya había descubierto algo super interesante. Así que a los tres meses seguro que será una pasada 😊 Bueno, más que un diario es como un cuaderno en el que tomar notas. Un diario creo que es algo más extenso y yo escribo una o media hoja diarias…

      Ánimo también con el “aDOSlescente” !

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Dime qué piensas, me encantará leerte :)

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