¡Mecachis Mama!

Toc toc. ¿Hay alguien en casa?

Hace unos días, cuando escribí el post anunciando el cierre de los comentarios y de las suscripciones, os decía que escribiría un post también explicando un poco mi ausencia…

Bueno, realmente no hay mucho que explicar, creo… Simplemente no me da la vida. Ya cuando Antek dejó de hacer siesta empezó a hacérseme difícil, porque yo solía aprovechar para escribir durante sus siestas. Al principio me las seguía arreglando sin problemas, recién dejada la siesta, porque se quedaba frito sobre las ocho, a veces siete de la tarde! ¡Era una maravilla! Así que en lugar de escribir durante la siesta, escribía por la tarde cuando se quedaba dormido…

nina dormida

Pero un día llegó (yo ya no sé si fue poco a poco, pero lo siento como si pasara de repente) su recarga de pilas alcalinas de larga duración y de repente se acuesta sobre las diez de la noche, a veces más tarde y otras veces (¡y qué felicidad esos días!) antes… Y a partir de ese momento empezó a costarme horrores seguir con el blog… 

Aunque muchas veces cuando llega Tata yo me permito tener una o dos horas (normalmente una, para qué vamos a engañarnos…) para mí, muchas veces me cuesta concentrarme para escribir un post porque al estar en casa viene de vez en cuando a pedirme algo o a contarme cosas “apasionantes” (desde su genial punto de vista de que todo es genial) o a decirme que quiere estar conmigo… Y yo soy de esas personas que cuando escribe necesita concentración, silencio, y que me dejen escribir de principio a fin… Porque si no siento como que pierdo el hilo o la inspiración o lo que sea y luego “ya no me sale”…

Y por las noches… ¡Qué puedo deciros! Por las noches estoy agotada y lo último que me apetece es ponerme a escribir posts, por mucho que me guste escribirlos… Y a veces lo echo de menos y escribo posts en mi mente, jeje. Pero me cuesta mucho coger el ordenador, sentarme y ponerme a teclear cuando estoy tan cansada que solo me apetece sentarme en el sofá y “desconectar”…

Durante una temporada fui capaz de seguir activa (más o menos) en Facebook y, sobre todo, en Instagram. Esta última red social me gustaba mucho porque con una foto podía aprovechar para contar alguna anécdota que me hacía sentir que de alguna manera “compensaba” la ausencia de posts en el blog… Pero poco a poco perdí la energía incluso para publicar en Instagram…

Reconozco que tengo también muchas otras cosas que quiero hacer… Y seguro que eso también afecta, claro, ya no es mi tiempo libre “siempre” o casi para el blog, sino que intento también hacer algún curso, estudiar alemán (ejem, ejem…), rodearme de mamás (online, en persona es bastante difícil) que siguen el mismo tipo de crianza que yo para no sentirme sola ni un bicho raro, leer… Y de vez en cuando desconectar totalmente y ver alguna serie o alguna película… Esto sobre todo esos días en los que no tengo cabeza para ninguna otra cosa…

rutinas mecachismama

Y por si fuera poco, al cansancio que ya en sí da estar criando a un niño de casi 4 años en casa (Antek no va al kindergarden) y todas esas cosas que quiero hacer… Pues a eso hay que sumarle el cansancio de un embarazo que va ya por la mitad (o como diría Antek “¡el bebé que queríamos!”), aunque ahora mismo no me quejo porque estoy con la energía del segundo trimestre 🙂 y hay que sumar también todas esas cosas que quiero o me gustaría hacer antes de que llegue el bebé (sin presión, lo que se puede se puede y lo que no, no… pero eso no quita que quiera hacer bastantes cosas, jeje).

Así que bueno, esa es más o menos la historia de por qué estoy tan desaparecida, con noticia de embarazo incluida, jeje.

Jo, me va a dar pena que no podáis comentar, ¡mecachis! Podéis hacerlo en Facebook o en Instagram. Aunque no tenía miles de comentarios, siempre me gustaba leer los que tenía, tanto que estos días por inercia he ido a ver si alguien había comentado el último post… Esto de escribir y no dar opción a los comentarios en el propio blog se me hace raro… Pero como veis tengo ahora suficientes cosas como para encima ponerme a estudiar qué tengo que hacer con el blog para tenerlo legal y al día con la nueva ley de protección de datos (datos que hasta ahora yo no sabía ni que tenía, porque estaba convencida de que WordPress gestionaba todo esto y yo no tenía acceso a nada…)

Como comentaba en el otro post, he decidido no cerrar el blog porque me gustaría tener la oportunidad de seguir escribiendo cuando sí sea capaz de encontrar un hueco. Me encanta escribir y no quiero quedarme sin esa opción.

Ojalá no tarde mucho en escribir el próximo post, siguiendo la línea de los de antes y ya sin más explicaciones! 😉 Pero esta me apetecía dárosla también, no me gustaba mantener tantos meses de silencio y ni siquiera explicar qué había estado haciendo durante todo este tiempo… 😉

Seguiré escribiendo, pero solo lo haré cuando pueda. Sin estrés, sin obligaciones. Porque esto para mí es un hobby, algo que disfruto, y por lo tanto forzarme a hacerlo con cierta frecuencia no tiene sentido. Lo haré cuando pueda. ¡Espero que queráis “seguir siguiéndome” aunque sea con menos frecuencia y de una forma tan caótica!

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